
- No se puede vivir en la superficialidad e indiferencia ante tantos problemas presentes en Veracruz y México, refiere.
Irineo Pérez Melo/
Foto: Paty Barradas
Xalapa, Ver., 30 de agosto del 2026.- La Arquidiócesis de Xalapa consideró que los ciudadanos veracruzanos no pueden vivir en la superficialidad de la vida humana y en la indiferencia ante tantos problemas presentes en Veracruz y en nuestro país, sino que debe encontrar caminos que lo conduzcan a la justicia social y a la paz.
En el comunicado dominical emitido por la Oficina de Comunicación Social de esta asociación religiosa, se destaca que esto se puede lograr mediante el servicio a los demás hasta conformar una nueva sociedad más informada y organizada, para la búsqueda de solución a la inseguridad, violencia y corrupción.
“El creyente, al ser transformado por el amor de Cristo resucitado, debe buscar como tarea fundamental permanecer unido al Resucitado en su Iglesia, para poder innovar y encontrar caminos que lo conduzcan a la justicia social y a la paz”, se indica en el documento signado por el presbítero Juan Beristaín de los Santos.
Hace alusión a la exhortación apostólica de El Papa Francisco “El Llamado a la Santidad en el Mundo Actual”, el criterio fundamental y verdadero del creyente en Cristo: “Gracias a Dios, a lo largo de la historia de la Iglesia quedó muy claro que lo que mide la perfección de las personas es su grado de caridad, no la cantidad de datos y conocimientos que acumulen” (Núm. 37)”.
Esta caridad es dada a cada cristiano por medio del Espíritu Santo para vivir en la comunidad de hombres y mujeres, se señala en el comunicado.
También menciona que constantemente van a existir riesgos de desviar la fe en Cristo hacia una reducción puramente humana o meramente espiritual. Es decir, existe la posibilidad de vivir una fe sin una relación de raíz en el amor de Cristo, que nos lleve a creer en él por puras razones lógicas o a vivir sin ningún compromiso real a favor de los más necesitados.
Finalmente, aborda el pasaje bíblico que sostiene que “Cada día se cree en Cristo que llama a todos a ser sus discípulos. La fe en él es darlo todo y cargar la cruz (Mateo 16, 21-27)”.
“No se debe pensar que se cree en Cristo de una vez para siempre. Se crece en la fe a cada momento de la vida, pero sobre todo en la participación social y activa de la búsqueda de solución a la inseguridad, violencia y corrupción”, se concluye.






